Las páginas web en su momento (y todavía), presentaban un gran desafío para satisfacer el proceso de compra-venta en su totalidad. Las páginas web permitieron instantáneamente "expandir" la oferta de productos de cualquier empresa, de una cierta limitada localidad geográfica, hasta el mundo entero.
Pero este beneficio planteaba simultáneamente dos desafíos, primero cómo cerrar instantáneamente la transacción desde el punto de vista del pago, cuando ambos entes (vendedor y comprador) están físicamente separados, y segundo la entrega del producto comprado con un razonable margen de seguridad y velocidad.
El segundo problema se podía resolver con envíos un poco mas costosos a través de correos certificados, couriers y empresas de envío puerta a puerta, pero ¿como cerciorarse de que el pago fuera real, rápido y con un mínimo porcentaje de fraudes, antes de realizar el envío?.
Allí entró en juego el dinero digital. Desde mediados de los 90´s las empresas de venta al mayor y los bancos han estado buscando maneras de reemplazar el dinero corriente por Dinero Digital o eMoney.
La idea para los bancos es poner el dinero a disposición de sus clientes a toda hora y con mas facilidad. Pero no solo porque quieren dar un "mejor servicio", sino mas bien porque dinero que se mueve es dinero que les genera mas comisiones e ingresos por transacción, por otro lado es mas económico y fácil de administrar que las chequeras y además permite reducir los costos operativos de los bancos cuando el cliente no tiene que acudir personalmente a sus instalaciones. Negocio redondo para los bancos, pero este dinero digital también se convirtió en una solución para las ventas online. Una manera fácil y segura de cerrar las transacciones sin presencia física.

Las empresas de Tarjetas de Crédito también están en plena competencia para ver quien toma la delantera en este mercado y se queda con la mayor tajada de transacciones, pero sus esfuerzos individuales realmente enturbian el futuro, ya que cada cual apuesta por su propio formato, y lo que hacen es dividir el mercado y los esfuerzos de investigación. La tarjeta Blink por el Chase, PayPass por Mastercard, Contactless por Visa, y Express Pay por American Express son las iniciativas que poco a poco se estan probando en Estados Unidos.
Pero lo realmente impresionante, indudablemente es la experiencia japonesa.
Recientemente DoCoMo, la telefónica mas grande de Japón, invirtió US$ 900 MM para adquirir el 34% de la empresa Sumitomo Mitsui Cards, segunda empresa de tarjetas de crédito mas grande de ese país. Tal operación enfocó la estrategia comercial de la marca, alcanzando para finales del 2005 un promedio mensual de 15.8 MM de transacciones electrónicas cada mes.

La estrategia de DoCoMo esta basada en la tecnología FeliCa de Sony, que consiste en un chip ubicado en celulares que permite emitir una señal electrónica segura del tipo NFC (comunicación a corta distancia) que permite al cliente hacer un pago emitiendo una señal proveniente de su celular sin usar sus minutos de telefonía. Para Abril del 2005 se habían vendido mas de 3.34 MM de teléfonos equipados con este chip, y las principales cadenas de supermercados reportan que el 40% de sus ventas son hechas con e-cash (el eMoney japonés).
Según el Instituto de Investigaciones de japón, hoy en día 15 MM de japoneses no necesitan usar dinero corriente de ningún tipo, y estiman que para el 2008 el monto superará los 40 MM de usuarios que no usarán papel moneda.
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